lunes, 22 de junio de 2020

Fomentar la lectura de los más pequeños

Y es que crear el hábito de la lectura en los más pequeños, en gran parte depende de los mayores, por eso hay que sacar un poquito de tiempo para acompañarlos en ese magnífico viaje y que ellos poco a poco vayan dándose cuenta de el maravilloso mundo que nos ofrece la lectura.

1. Dedicar tiempo a los niños

Es verdad que siempre nos falta tiempo para hacer todo lo que tenemos que hacer (las compras, la comida, limpiar la casa…) pero dedicarles 30 minutos para acompañarlos con la lectura (leer con ellos y escucharles), e incluso 20, es fundamental para que los más pequeños vayan adquiriendo el hábito lector.


2. Conocer sus gustos

Al igual que no a todos los niños les gusta jugar a los mismos juegos o ver los mismos dibujos, tampoco tienen porqué gustarles los mismos libros. Los padres, tíos, abuelos… conocen mejor que nadie a los ñiños y saben qué historias o personajes van a gustarles más.

3. Pedir consejo y conocer los libros adecuados para su edad

No obstante siempre es bueno pedir consejo a especialistas (libreros, bibliotecarios, profesores…) a la hora de adquirir o tomar en préstamo un libro. Cada libro está recomendado para una determinada edad. Elegir un libro fuera de la edad recomendada puede ser perjudicial para el niño al hacerle sentir que es demasiado difícil o fácil de entender o leer para él.

4. Proponer / recomendar lecturas y dejarles elegir

Una vez que sabemos los gustos de los pequeños y que tenemos una lista de posibles libros en función de su edad, es hora de hacerles nuestra recomendación y proponerles una serie de libros para que ellos elijan libremente qué es lo que quieren leer. Así se sentirán importantes en todo el proceso lector y se sentirán más implicados con el libro en cuestión.

5. Entender la lectura como un juego

Hay que conseguir que los pequeños vean la lectura como un juego más. Para ello se pueden programar una serie de actividades alrededor del libro, y de su historia, para que vean su parte lúdica. Como por ejemplo leer a sus peluches, disfrazarse o hacer un dibujo al finalizar la lectura. Y algo muy importante, cuando leemos a los pequeños es fundamental dramatizar las lecturas.


6. Crear espacios de lectura en casa y marcarse unas rutinas diarias

Al igual que en casa los pequeños tienen un espacio para jugar, hay un espacio para comer, hay un espacio para descansar… también tienen que tener un espacio dedicado al libro y la lectura. Esto ayudará a los peques a ver la normalidad de la lectura en sus vidas y pasará a formar parte de ellas. También es importante marcarse unas rutinas diarias para crear el hábito lector en los peques. Por ejemplo, leer cuando vuelve del colegio, leer antes de cenar o leer antes de irse a dormir.

7. Estimular a los pequeños y no presionarlos con la lectura, no imponérsela


La estimulación de la lectura es fundamental para que vean y sientan la importancia que tiene ésta en sus vidas, pero dicha estimulación no debe llegar a ser una imposición. Nosotros (los adultos) no todos los días tenemos un día fenomenal, e incluso normal. A los pequeños de la casa les puede pasar lo mismo. Pueden estar cansados, agotados o enfadados por cualquier causa. En esos días la rutina de lectura se puede romper sin ningún problema. El objetivo es que no se sientan presionados por la lectura. Y muy importante, tened en cuenta que la lectura para ellos supone un gran esfuerzo al estar aprendiendo las letras, sílabas y palabras (y a comprender lo que están leyendo) así que fuera presiones y paciencia.

8. Hablar sobre libros y asociarlos a cada momento o situación

Hay que aprovechar (de forma natural) hablar de los libros y sus historias a los pequeños en cualquier momento o situación que se da a lo largo del día. Esto hará que creen asociaciones positivas entre lo que están aprendiendo con la lectura y su aplicación en su vida (aunque todavía no sean muy conscientes de ello).

9. Llevarles a la biblioteca o a librerías donde entren en contacto con los libros


Hacerles ver que el mundo está rodeado de libros es fundamental, al igual que llevarles a bibliotecas y librerías. Enseñarles a que pueden usar dichos espacios para hojear libros y llevárselos a casa.



10. Tener siempre libros a mano

Es importante tener siempre libros a mano para que cuando llegue el momento de su lectura estén disponibles y no haya que esperar. Es por eso por lo que es interesante hacerse una lista de libros a leer por los peques para que según se vaya acercando la fecha (estimada) de lectura ya estén en la estantería del niño (o en la tablet).

11. Intercambiar libros con otros niños

Entrar en el juego del intercambio de libros con otros niños puede ser beneficioso para los pequeños. Es otra oportunidad para acercarse a nuevas lecturas y relacionarse con otros niños a través de la lectura.

12. Dar ejemplo

Sin duda que es uno de los consejos más importantes. Los peques son esponjas y actúan por imitación, así que qué mejor que nos vean leyendo y nos quieran imitar.


miércoles, 3 de junio de 2020

Fases de la lectura

1.- Lectura comprensiva
Comprender las ideas y las relaciones entre ellas.
Si el texto es extenso o dificultoso se puede leer por apartados.
Hacer una lectura secuencial (desde el título o subtítulo hasta la última frase de un apartado o de la lectura en su totalidad).
Buscar los significados de las palabras desconocidas; entender la terminología y su significado.
Tratar de responder las dudas que se hubieran planteado en la pre-lectura.
Formar imágenes mentales del contenido, hacer analogías y comparar con la realidad.
Es importante leer de forma pausada, comprendiendo perfectamente todos los párrafos y usando diccionarios si fuese necesario.



2.- La lectura crítica 
Una definición ampliamente aceptada de lectura crítica es:
El proceso de hacer juicios en la lectura: Evaluar la relevancia y la idoneidad de lo que se lee.
Un acto de lectura que utiliza una actitud interrogadora, el análisis lógico y la inferencia para juzgar el valor de lo que se lee de acuerdo a un estándar establecido.
Requiere una serie de habilidades:
  • Contextualizar el autor y el texto: propósito del autor, época y circunstancias en las que lo escribió, ideología dominante, hechos precedentes, posibles consecuencias...
  • Relacionar la información que ofrece el texto con nuestros conocimientos precedentes, y adoptar perspectivas y puntos de vista diferentes a los que se sugieren en el texto.
  • Valorar el texto teniendo en cuenta: el tema que trata, los argumentos que defiende, la fiabilidad de las fuentes de información,,su calidad y rigor, lo que nos aporta su lectura...
  • Comparar lo escrito con otro trabajo sobre el tema y cuestionar las afirmaciones del autor.
  • Establecer, si fuera necesario, nuestras propias conclusiones.



3.- Pre-lectura 
Con la pre-lectura o exploración del texto nos hacernos una visión de conjunto. Durante está fase leemos de forma superficial tratando de captar los elementos más importantes y las palabras clave del texto.
Características:
  • Ha de ser ágil.
  • Tratar de localizar las ideas más importantes y las posibles partes dificultosas o incomprensibles.
  • Implica relacionar mentalmente las ideas.
  • hojear/ojear, examinando y siendo selectivos.
  • Conlleva recordar de memoria la visión general.
  • Para examinar rápidamente el texto podemos fijarnos en los siguientes elementos:
  1. Título del texto.
  2. Índice (con estos dos elementos ya podemos aventurar el tema de la lectura).
  3. Subtítulos.
  4. Capítulos o apartados de los que consta.
  5. Uso de la negrila y cursiva (suelen resaltar ideas, fechas o hechos importantes).
  6. Los esquemas.
  7. Las ilustraciones.




4.- La lectura analítica 
Para profundizar en el texto y desentrañarlo, se realiza la lectura analítica, es decir, una lectura "que permite investigar el significado de los conceptos desconocidos, subrayar y anotar lo importante, reflexionar sobre la hipótesis y la argumentación que la sostiene y explicar en detalle el significado, la estructura y el sentido del texto".
La lectura analítica es una relectura minuciosa "para distinguir las ideas mas importantes del escrito y captar las relaciones existentes entre éstas y las ideas secundarias o enunciados de apoyo". Se hace párrafo a párrafo.




martes, 2 de junio de 2020

Tipos y técnicas de lectura

La lectura es el proceso mental, por el cual se logra comprender el significado de lo escrito.
Sin embargo una cosa es leer en el sentido de recorrer el texto con nuestra vista, donde solo se involucra la parte sensorial (lectura mecánica) y otra es involucrar además, el proceso mental que permita descifrar el mensaje, analizarlo y evaluarlo, lo que origina un tipo de lectura llamado comprensiva. 


Para leer se pueden usar varias técnicas:
• 1. La lectura en voz alta: El sujeto expresa lo que lee de viva voz, lo que perfecciona el acto de leer de decorrido y permite escucharse y ser escuchado, permitiendo la corrección de errores de pronunciación. Es algo muy recomendable en los primeros años de práctica de la lectura, debido a que permite superar la timidez al dirigirse a un auditorio.


• 2. La lectura silenciosa: El muy eficaz a la hora de estudiar o realizar una tarea de investigación, debido a que permite una mayor concentración, leyendo a un ritmo que faculta ser más veloz en las partes de fácil comprensión y detenerse en las que presentan cierta dificultad. Es muy útil en lugares donde no se puede hablar como el caso de las Bibliotecas.


• 3. Lectura secuencial: El lector lee en el orden propuesto por el que escribió el texto.
• 4. Lectura puntual: Se lee solo las partes que interesan al lector.
• 5. Lectura en diagonal: Se lee en forma rápida atravesando el texto desde la esquina izquierda superior hacia la derecha inferior, rescatando solo las partes destacadas del texto, como títulos o frases remarcadas por ejemplo con cursiva o negrita, o en un párrafo los primeros reglones, o la conclusión, omitiendo los detalles.


• 6. Lectura especializada: Donde se necesita comprender ciertos códigos empleados en la escritura, como el caso de lectura de notaciones musicales o fórmulas químicas o matemáticas.


domingo, 31 de mayo de 2020

Beneficios de la lectura

Leer aporta grandes beneficios a las personas, independientemente de la edad que tenga. Por este motivo es importante que intentemos inculcar el hábito de la lectura a los niños desde muy pequeños.




Leer un libro ayuda de muchas formas a nuestro cuerpo, como por ejemplo:
  • Mejora la concentración
  • Ejercita el cerebro
  • Desarrolla la imaginación
  • Amplia tu vocabulario
  • Entrena tu mente
  • Mejora la memoria
  • Reduce el riesgo de Alzheimer
  • Desarrollo emocional
  • Favorece el aprendizaje
  • Reduce el estrés

No obstante, para que los más pequeños se familiaricen con este hábito, es imprescindible que en casa vea que los mayores también leen.
Nunca es tarde para empezar a leer y siempre es un buen momento para comenzar un libro, para poder disfrutar aún más la lectura, lo que tenemos que hacer es buscar algún libro que nos llame la atención, es necesario encontrar un libro que nos ‘enganche’ para poder tener una lectura placentera, que sea por gusto y no por obligación.
Cuando simplemente tenemos que hacerlo para cumplir con alguna tarea, se nos hace aún más difícil poder leer unas cuantas páginas y se convierte en una actividad aburrida, por eso es importante encontrar algo adecuado y llamativo, tanto para nosotros como para los más pequeños, de esa forma la lectura llega a formar una parte importante de nuestra vida, un hábito que lo hacemos por placer y no por obligación.


martes, 26 de mayo de 2020

La falta de lectura en niños y jovenes

La lectura es una actividad que nos ayuda a adquirir conocimientos, aprehender y muchas veces nos impulsa a seguir investigando situaciones o eventos que sean de nuestro agrado.
Con el paso de los años y la aparición de muchos dispositivos tecnológicos, se logró evidenciar que el hábito de la lectura para muchos niños y jóvenes pasó a ser un pasatiempo aburrido.
        

La tecnología llegó a ocupar gran parte de nuestro tiempo a través de las distintas aplicaciones que nos ofrecen, gracias a lo cuál la lectura perdió importancia en la actualidad. En muchos casos los niños logran superar a jóvenes y adultos demostrando una gran destreza con la utilización de varios dispositivos tecnológicos.
De un tiempo a esta parte todos nos volvimos personas dependientes de la tecnología, acudiendo a los celulares, tablets, computadoras entre otros, ya sea para buscar, investigar o crear algo.

Hacer la tecnología a un lado, por un momento, podría favorecer de distintas formas. Si los niños y jóvenes, se enfocarán en la lectura unos minutos al día, a través de distintos libros, podrían desarrollar la imaginación de una forma favorable y útil para su vida.




Fomentar la lectura de los más pequeños

Y es que crear el hábito de la lectura en los más pequeños, en gran parte depende de los mayores, por eso hay que sacar un poquito de tiempo...