Leer un libro ayuda de muchas formas a nuestro cuerpo, como por ejemplo:
- Mejora la concentración
- Ejercita el cerebro
- Desarrolla la imaginación
- Amplia tu vocabulario
- Entrena tu mente
- Mejora la memoria
- Reduce el riesgo de Alzheimer
- Desarrollo emocional
- Favorece el aprendizaje
- Reduce el estrés
No obstante, para que los más pequeños se familiaricen con este hábito, es imprescindible que en casa vea que los mayores también leen.
Nunca es tarde para empezar a leer y siempre es un buen momento para comenzar un libro, para poder disfrutar aún más la lectura, lo que tenemos que hacer es buscar algún libro que nos llame la atención, es necesario encontrar un libro que nos ‘enganche’ para poder tener una lectura placentera, que sea por gusto y no por obligación.
Cuando simplemente tenemos que hacerlo para cumplir con alguna tarea, se nos hace aún más difícil poder leer unas cuantas páginas y se convierte en una actividad aburrida, por eso es importante encontrar algo adecuado y llamativo, tanto para nosotros como para los más pequeños, de esa forma la lectura llega a formar una parte importante de nuestra vida, un hábito que lo hacemos por placer y no por obligación.





